viernes, 5 de agosto de 2016

LOCURA



Mira a su alrededor, y siente como si la realidad estallara en sus ojos, una explosión de formas y colores como jamás los había visto; pese a la oscuridad nocturna, el cielo se cubre de diversas tonalidades entre el azul y el negro. Si lo intentara, podría contar hasta un millar de tonos de verde en las hojas de los árboles que le rodean... E incluso ve colores para los que no tienen nombre.

Y eso es solo un sentido; al mismo tiempo, su nariz se inunda de los millones de olores del bosque, su piel se eriza ante mil y una sensaciones desconocidas, en sus oídos resuenan cada gota que circula por el río.

Antes de que su mente reviente de información, se desvanece sobre la hierba mojada, pero antes de perder el conocimiento, dos voces profundas llegan hasta su maltrecho cerebro:

- Hum, creo que esta vez se me ha ido la mano.
- Espero que no, a ver si nos vamos a quitar de encima a una loca, que busca príncipes convertidos en rana, y en su lugar vamos a tener a una adicta a los alucinógenos...

viernes, 15 de julio de 2016

LA HUIDA



Se estaba mejor bajo las hojas pero había que salir. La noche nos protegía de ellos. Era el único momento en el que podíamos avanzar bajo la luz mortecina de la luna.
Mi madre me miraba con esos ojos grandes y brillantes sin expresión alguna. Yo no le quería preguntar el por qué. Solo sabía que ellos nos perseguían.
Ya habían cazado a muchos. Entre ellos a mi hermano y a mi padre. Nosotras tuvimos más suerte. Nos escondimos bajo un nenúfar rosa. Aquella preciosa flor nos salvó de ser secuestradas por ellos.
Ellos nos cazan con redes. Nos meten en unas bolsas transparentes. Y luego desaparecemos. Me gustaría saber dónde nos llevan pero mejor no pregunto. Creo que nos queman.
Mi madre no habla desde la última redada. Solo me empuja a huir. No he visto a nadie como nosotras desde que cruzamos el gran bosque de acero. Y de eso hace mil lunas.
Al salir el sol nos volveremos a esconder. Ahora nos detenemos bajo una hoja de helecho silvestre. Mi madre ha cazado moscas negras para mí. Están de muerte. Comeremos y seguiremos huyendo.
Veo luces que se acercan. Se oyen sus voces aceleradas por la ansiedad. Nos han visto. Son ellos. Van a cazarnos. Mi madre me empuja y caigo en el interior de una gran grieta del suelo. Está oscuro. Solo oigo los gritos de esos inmundos seres.
_Aquí hay otra, ¡cogedla! Debe de ser la última. Se terminó la plaga. Por fin descansaremos y dejarán de morir nuestros niños de "Batrocitosis".
Unos gritos más fuertes, como vítores de alegría retumbaron en mis sensibles oídos.

No lloro. Sigo en la grieta. Mi madre no ha regresado a buscarme. Han pasado muchas lunas desde entonces.
Me quedaré aquí quieta. Casi todas las noches caen insectos en la grieta. Me alimento bien y crezco. Pronto seré como mi madre de grande. Y saldré a la noche a buscar a otros como yo. Seguro que existen en alguna parte.




miércoles, 6 de julio de 2016

LAS MIL Y UNA PROFECÍAS



He logrado mi objetivo. Ya está en mis manos. El secreto mejor guardado del reino. Ese bebé que está destinado a cumplir la profecía nunca verá la luz del sol.

Aquí estamos, él y yo solos. Mis telas lo arropan. Mirarlo me devuelve la vida. No lo devolveré al reino pero tampoco cumpliré con el mandato de la bruja. La profecía no se cumplirá tampoco.

No sé que nos deparará el futuro juntos pero lo alimentaré con hinojos y hormigas hasta que crezca y sepa valerse por sí solo. Lo veré crecer y con él mis sueños. Cuando sea mayor que él elija su destino y con su elección que se cumpla la profecía que tenga que cumplirse. En el libro de los muertos sin nombre aparecen mil y una profecías.

Es tan hermoso....

martes, 21 de junio de 2016

EL SUEÑO DE UN ENCANTO



Ahora duermo, lo sé. No será para siempre, eso también lo sé. Es parte de mi condición, saber; y si es una maldición o es un reconocimiento de mi poder, ya no me importa, porque es.
Aquí vive el silencio, mi dueño. Aquí permanezco porque me atan cuando me nombran por mi nombre verdadero, ese que olvido al escucharlo, que me esclaviza sin remedio.
Me olvidaréis, me lo dicen estos huesos pequeños que ahora llevo, rodeados de ecos transparentes...y un gato, con el extremo de su cola llameante, que quiso jugar conmigo intentando atravesar el cristal.

Me ha prometido que cuando sueñe, seré libre.

EMBOTELLAMIENTO



Te acercas, lo sé, oigo tus pasos retumbar a través de las paredes de cristal de esta botella donde me tienes encerrada. ¿Vienes a por mí esta vez? ¿o volverás a escoger a otra de tus muchas víctimas para tus sucias perversiones?
Da igual... Esperaré, observándote, estudiándote. Ya conozco tus debilidades, tu forma de actuar; sé que has planeado construirte un harén con mujeres de múltiples mundos, anulando sus poderes, y encerrándolas en estas botellas. Y sé que algún día abrirás mi botella, liberándome... Liberando toda la magia que he acumulado a mi alrededor.

Y conocerás en cada átomo de tu cuerpo el dolor que has infringido durante eones; nadie secuestra a una Ifrit y vive para contarlo.

miércoles, 8 de junio de 2016

EL SECRETO DE TUS SUEÑOS.



Cuando duermes y sueñas con paisajes idílicos debes pensar que no es todo tan hermoso como parece. Es en ese sueño donde más vulnerable te encuentras. Si no despiertas antes de sentir el hálito de vida del aleteo de esa mariposa juguetona que persigues , yo te puedo dar caza.
Llevo una red asida a una caña, una telaraña irrompible. Si consigo alcanzarte, tejeré a tu alrededor un cristal transparente. Un cristal que solo yo podré ver y nadie, nadie, cuando tú despiertes, verá lo bueno que habitaba en ti. Solo verán una carcasa vacía y mustia. Taponaré tus pensamientos para que nadie reclame tu presencia. Ellos permanecerán sepultados entre la maraña acristalada que te atrapa.
Así,  por siempre, hasta que la muerte te lleve a dormir eternamente en mis brazos y solo yo poseeré el secreto de tus sueños.
Acuéstate, entonces, pequeña intrusa. Cierra tus ojos y olvida el mundo en el que vives. Imagina que corres por el prado persiguiendo a la mariposa azul de tus sueños de niña. Déjate mecer por el arrullo del pájaro que llama a sus crías perdidas desde la copa del árbol que da sombra a tu ventana.
Yo estaré esperándote, agazapado entre las espigas del trigo del campo por el  que caminas.

miércoles, 1 de junio de 2016

LOSEMOSE


Lo primero que vio el cowboy al volver en sí, fueron cactus.
—Unos centímetros más allá —pensó—, y ahora tendría que volverme a afeitar.
Se levantó despacio, sacudiéndose el polvo, y miró a su alrededor; su caballo bebía tranquilamente en un riachuelo cercano. El cowboy recogió su sombrero blanco, y se le acercó, mirándole molesto.

—Que sea la última vez que te pones a hacer cabriolas mientras canto lo de "I'm a poor lonesome cowboy", ¿me oyes, Jolly Jumper?