domingo, 7 de febrero de 2016
EQUIVOCADOS DE LLENO
Apareció ante nuestros ojos incrédulos. El bosque se abría en una inmensa sima. Al fondo una cascada surgía de la nada y dejaba caer sus aguas al vacío infinito.
Contemplamos maravillados los árboles frondosos, cobijo de casitas encantadas. Creímos que eran habitadas por hadas o duendes, o habitantes de la Tierra celeste pero nos equivocamos de lleno.
Mientras nuestros pies cruzaban los caminos estrechos, sorteando la nada, desde el cielo nos observaban las criaturas que habitaban el bosque.
Nos les costó mucho empujarnos. Caímos entre gritos de espanto. Pensamos que íbamos directos hacia una muerte cruel. Y también nos equivocamos de lleno.
Aún caemos. Nuestros cuerpos giran y giran. Van y vuelven, envueltos en el manto de la espuma de un agua incorruptible. Caemos y regresamos de nuevo, inmersos en un bucle sin fin.
Oímos voces lejanas, risas y llantos. A veces gritos, a veces gemidos de humanos entrelazados. Y nos dimos cuenta de donde estábamos.
Alimentamos la cascada de una fuente inagotable, en otro mundo de humanos gigantes, humanos que viven ajenos a la vida interior de las aguas de su cascada gigante, en su humilde jardín zen. También ellos andan equivocados de lleno.
miércoles, 3 de febrero de 2016
PRIMAVERA
Ya casi no quedaban huellas del devastador encuentro de
aquel enjambre de cometas con el planeta. La vida vegetal, especialmente los
enormes árboles, la especie dominante en el planeta, cubrió las heridas y
restauró la vida en todas sus formas. Como cada millón de años, la polinización
interplanetaria había tenido éxito, y en esta primavera cósmica nueva vida se
abría camino desde los brotes de los árboles/madre.
Las criaturas ya estaban construyendo sus viviendas de los
propios restos de los capullos donde fueran gestadas. En esta nueva vida de
carne y hueso ponían sus esperanzas los grandes bosques, para que cuando ya su
recuerdo fuera polvo, estos hijos suyos, a los que llamarían humanos, cuidaran
de las nuevas generaciones de vida por venir y prepararan todo para la próxima
polinización.
martes, 2 de febrero de 2016
HASTA EN LA SOPA
Respiró profundamente y miró a ambos lados de la playa
vacía; estaba completamente solo, y esa soledad se extendía sobre toda la isla.
Se dirigió feliz hacia su cabaña, cuando tropezó con algo; se agachó para ver
que era una botella, con un mensaje dentro.
Curioso, la abrió y extrajo cuidadosamente el papel,
desenrollándolo completamente; desde el papel, un tipo trajeado le sonreía,
acompañado de un texto de relleno que finalizaba con un "¡Vota por la
honradez, vota por Canállez!"
Estrujó el papel, lo lanzó al suelo, y comenzó a pisotearlo
con furia, mientras gritaba:
EXPECTATIVAS
Se agachó y recogió la botella. Le costó un poco, puesto que
estaba semienterrada en la arena. Se la llevó a la altura de los ojos y la
agitó ligeramente, como si quisiera comprobar que realmente allí había un
papel... La miró con curiosidad, con una ligera sonrisa en los labios.
Con la mano libre fue tirando poco a poco del tapón, con
cuidado, sin prisa. Finalmente salió. Se llevó la boca del recipiente hasta su
nariz y aspiró profundamente. Olía a misterio, a curiosidad, a anhelos. Inclinó
la botella sobre su mano vacía y dejó caer el contenido sobre ella. Lo
desenrolló y justo cuando empezaba a leer el texto, empezó a nublársele la
vista, no conseguía enfocar.
Levantó la mirada y vio cómo, mientras silbaba una alegre
cancioncilla, un pequeño tipo de orejas puntiaguda y de color verde se alejaba
por la orilla de la playa.
Por mucho que intentó chillar, no consiguió que sus gritos
escaparan del interior de la botella.
CHAFARDERÍA DE CHAFARDERÍAS
—Hábrase visto, qué poca vergüenza; venir a misa vestida
como si fuera al Principal.
—¿Esa al Principal? ¡Pero si debe hasta las enaguas!
—¿Qué me dice? Pero si dice ir a tomar chocolate en casa de
los Blasco.
—¡Qué va a tomar! Como mucho se basaría don Vicente en ella,
para su primera novela...
—No me extrañaría nada; he oído decir que su tía fue la que
inspiró a don José a escribir su poesía para la falla del Almudín...
—¿La del 'conejo' de Visanteta?
—La misma...
—Ignoraba el parentesco, pero no me extraña...
—Y también frecuenta a esas frescas del entresuelo, ya sabe,
Romana y sus hermanas...
—Otras que tal bailan, ¿sabía que...?
BASURA
Paseaba por una de esas paradisíacas playas que solo salen
en los anuncios, acompañado de una bella joven, de las que, también, solo salen
en los anuncios; disfrutando del momento. En eso, un brillo atrajo la atención
de su compañera:
—Mira, una botella con un papel dentro.
—Ábrelo —le respondió—, quizás sea el mapa de un tesoro, o
un mensaje de algún náufrago millonario, que nos recompense por salvarle.
—Umm, pues
solo pone esto: "Would you like to see your penis grow inch by inch month..."
En ese momento se despertó, con un grito, y comenzó a
frotarse los ojos musitando:
lunes, 1 de febrero de 2016
UN LUGAR EN EL BOSQUE
Una joven
llegó corriendo a la estación de tren. El andén estaba vacío y se apoyó en un
poste hasta recuperar el aliento. Cuando tuvo la respiración controlada, se
sentó a esperar. Cada cierto tiempo, se levantaba para comprobar si se veía
alguna luz que indicase que se acercaba alguno. Otras, miraba el reloj que
parecía haberse congelado en el minuto treinta y siete.
La enésima vez
que se puso de pie comprobó que se acercaba una luz verde.
— Qué
raro, yo pensaba que eran blancas — pensó.
El tren hizo
su parada en la estación y ella subió sin tan siquiera mirar su aspecto.
Una vez
sentada, descubrió a la única persona que la acompañaba en el viaje y que
descansaba dos asientos por detrás del suyo.
Mil gruñidos
se escuchaban fuera como si las ruedas que se deslizaban por las vías
rítmicamente necesitasen aceite para ser engrasadas.
— Qué
birria de tren — susurró.
Alzando la
vista se fijó en el cartel colocado encima de la entrada: “Rogamos se abstengan
de leer durante el trayecto”.
— ¡Puf!
Menuda tontería — exclamó.
Ella miraba a
través del cristal cómo titilaban miles de luces pertenecientes a alguna de las
ciudades cercanas. El resto era oscuridad. Su reflejo en la ventanilla hizo que
su cuerpo respondiese con un escalofrío al observar su imagen deformada. Apartó
sus ojos y los centró en una revista que sobresalía del bolsillo delantero. La
cogió y se puso a ojearla sin detenerse en titulares, fotos o el contenido de
sus textos.
Una risa espeluznante
salió del megáfono situado junto al cartel y se giró en busca de la persona que
la acompañaba en ese viaje para preguntarle si lo había escuchado. Descubrió el
asiento vacío. Miró en dirección a la puerta posterior por si había salido sin
que ella se hubiese dado cuenta y se encogió de hombros.
Sus dedos siguieron
pasando hoja tras hoja hasta que sus ojos descubrieron una extraña imagen.
Era el
amanecer de un bosque rodeado de pequeñas cascadas donde parecían vivir otro
tipo de seres.
— Juraría
que se ha movido algo — susurró.
Miró
detenidamente la imagen y se acercó más. La luz proveniente de las pequeñas
viviendas alojadas en los árboles se apagó. La joven se pegó más y, cuando su
nariz rozó la foto, fue engullida por ella.
La revista
quedó abierta encima del asiento vacío. Las letras diminutas que explicaban la
imagen decían textualmente: “Ponga un especial cuidado en no dejarse atrapar
por la lectura”.
Entonces la
risa espeluznante se volvió a escuchar a través del megáfono.
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