Toma, come y olvida tus preocupaciones. Ya es hora de que descanses...en paz. No te preocupes por nada, relájate, sólo yo sé cuánto has trabajado en esta vida para reunir la inmensa fortuna que posees. No te pongas nervioso, el dinero no ha de quitarte el sueño. Pisoteaste a mucha gente para conseguirlo y vivir a pleno lujo...y ello debería darte paz. ¿No es así? ¿Quieres más? Bebe este delicioso chocolate que te he preparado. Está en su punto, como a tí te gusta y si lo tomas todo...puedo asegurarte que nada te hará descansar mejor que esto...¡Nada! Has hecho bien en hacer testamento pero no me gusta que hayas dejado algo a esos buitres que tan sólo ahora se preocupan por tí. ¡Ahora todo el mundo recuerda que es familia tuya! Mira...firma esto...me encargaré de modificar algunas cosas que tengo pendiente y también me encargaré de esos oportunistas que te rondan, en breve. Todo ha de ser para mí, pues ya sabes cuán bien he administrado la fortuna durante todo este tiempo...sería una pena que ahora se disgregase ¿No crees? Gracias por firmar, sabía que entrarías en razones. No debería temblarte el pulso aunque comprendo tu nerviosismo, pero no pasa nada. ¿No confías en mí? Yo sé que si. Siempre fuiste una persona muy inteligente...y no esperaba menos de tí. ¿No te apetece más chocolate? ¡Vamos, hay que apurarlo todo! Te lo he preparado con mucho cariño y no debemos dejar que se enfríe. Así...muy bien...ya está. Ahora, tan sólo cierra los ojos y déjate llevar, relájate... Dulces sueños...amor.
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Cabrera Miranda. Mostrar todas las entradas
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jueves, 12 de marzo de 2015
DULCES SUEÑOS
Toma, come y olvida tus preocupaciones. Ya es hora de que descanses...en paz. No te preocupes por nada, relájate, sólo yo sé cuánto has trabajado en esta vida para reunir la inmensa fortuna que posees. No te pongas nervioso, el dinero no ha de quitarte el sueño. Pisoteaste a mucha gente para conseguirlo y vivir a pleno lujo...y ello debería darte paz. ¿No es así? ¿Quieres más? Bebe este delicioso chocolate que te he preparado. Está en su punto, como a tí te gusta y si lo tomas todo...puedo asegurarte que nada te hará descansar mejor que esto...¡Nada! Has hecho bien en hacer testamento pero no me gusta que hayas dejado algo a esos buitres que tan sólo ahora se preocupan por tí. ¡Ahora todo el mundo recuerda que es familia tuya! Mira...firma esto...me encargaré de modificar algunas cosas que tengo pendiente y también me encargaré de esos oportunistas que te rondan, en breve. Todo ha de ser para mí, pues ya sabes cuán bien he administrado la fortuna durante todo este tiempo...sería una pena que ahora se disgregase ¿No crees? Gracias por firmar, sabía que entrarías en razones. No debería temblarte el pulso aunque comprendo tu nerviosismo, pero no pasa nada. ¿No confías en mí? Yo sé que si. Siempre fuiste una persona muy inteligente...y no esperaba menos de tí. ¿No te apetece más chocolate? ¡Vamos, hay que apurarlo todo! Te lo he preparado con mucho cariño y no debemos dejar que se enfríe. Así...muy bien...ya está. Ahora, tan sólo cierra los ojos y déjate llevar, relájate... Dulces sueños...amor.
martes, 10 de marzo de 2015
DESPEDIDA
Mientras montaba en su bicicleta y se marchaba, me dedicó unas palabras.
-Me voy; y esta vez no regresaré. Piensa tú el por qué.
Me dejó el corazón destrozado mientras su figura se empequeñecía cada vez más perdiéndose al final de la calle. Silencio.
jueves, 26 de febrero de 2015
UNA DE PSICÓLOGOS
-Pues
le repito que yo veo un enorme barco. ¡Un transatlántico! ¡Eso es! Navegando
entre un océano de flores y bosques... completamente rodeado de icebergs,
volcanes...
El
psicólogo abre la boca como queriendo tragar todo el aire de la consulta.
Aparta la cartulina impresa de ese manchón negro tan raro y lo mira tratando de
desentrañar cómo diablos se han metido ahí transatlánticos, bosques, icebergs,
volcanes....
-Comenzamos
de nuevo. ¿De acuerdo?- Me pregunta suplicante- repetimos la prueba. Ahí,
tumbadito en tu sillón, te concentras otra vez sobre el dibujo. Te relajas,
dejas vagar tu mente, volar tu espíritu y me dices qué surge de tu interior,
qué te sugiere esa mentecilla tan inquieta que tienes. Estas últimas palabras
lo dice con cierta sorna, lo capto. Vuelvo a la prueba, me concentro, mi
espíritu vuela, mi mente divaga sobre etéreos universos...
-¡Claro!
¿Cómo no me di cuenta antes? ¿Cómo no pude apreciar ese matiz que ahora veo?
Esas rayas....esas pequeñas manchitas cambian el sentido racional de todo lo
que antes percibí. El anterior contexto se derrumba para permitir el renacer de
una nueva percepción....¿Me siguen?...Es que soy un poco complicado...la
verdad. -Olvídese de lo que dije antes -me dirijo al adepto de Freud y, por supuesto,
detractor de Jung. ¡Faltaría más! -¿De veras? -Sí. -¿Si? -Si-. Repito por
segunda vez y esto ya se me hace ciertamente pesado.
-¿Qué
es lo que ves entonces?
-Veo
un enorme elefante que vuela sobre el fondo oceánico...pero tiene miedo pues un
tiburón, enorme, blanco, lo acecha. No obstante está esperanzado en que algún
delfín o alguna ballena acuda en su ayuda. Entonces, el volcán...
-¡Basta!
¡Basta!- El psicólogo comienza a anotar en su minilibretita frenéticamente. Lo
hace con frenesí, como queriendo solucionar el problema urgentemente y largarme
pronto de allí. ¿Será bueno para mí? ¿Será malo? Quién sabe...no, no pienso
empezar otra divagación filosófica para alivio vuestro... Creo que el problema
lo tiene él. Por enseñarme esas cosas tan raras...
martes, 17 de febrero de 2015
MONERIAS
¡Estoy harto de vivir en este árbol!. Compartir rama con tanto vecino ruidoso es infernal, oigan. Los monitos de la vecina de la quinta rama no cesan de gritar en todo el día y por si fuera poco, cuando llega su pareja comienza una discusión sobre con qué compañías ha salido, por dónde ha andado y por qué ha tardado tanto en volver. Él dice que se junta con marsupiales, ¡marsupiales! ¡Jaaaaaaa¡ ¡Ja! El caso es que llega dando saltitos y tumbos de un lado para otro, con un plátano en cada mano, jurando y perjurando que lo ha perseguido un tigre dientes de sable toda la jornada...pero yo creo que se larga con sus colegas a tomar esa “hierba de la felicidad” que le hace realizar tantas monerías...entonces comienza la orquesta...y dura toda la noche, ¡¡¡Uuuuuhhhh!!...cómo deseo que algún día los dientes de sable aprendan a subir a los árboles.
El vecino de la rama de abajo es un vago; todo el día despiojándose y mirando al horizonte de la sabana como si no tuviese otra cosa que hacer que capturar a los pobres piojillos y engullirlos uno a uno. ¡Puaaaaaaajjjj! El de al lado todo el día de una rama a otra, y a otra, y a otra. ¿Es que no puede estarse quietecito durante un rato? Pero lo peor de todo llega al mediodía, cuando el disco amarillo quema en toda su intensidad dando rienda suelta a una infernal algarabía de gritos, chillidos, agitaciones de troncos y ramas de ramas...una locura colectiva que algún día me hará perder la cabeza.
Entonces es cuando el más cansino de todos, el que se lleva el plátano gigante, el vecino de la rama izquierda: el listillo, el sabelotodo, el lumbreras, comienza a lanzar todas sus extrañas teorías visionarias. Fíjense, dice que de aquí a un millos de años nos erguiremos sobre nuestras patas traseras, bajaremos de los árboles y conquistaremos la sabana, ¡Jaaaaaaa! ¡Ja! ¿Pero en qué mundo vives, monín?
No aguanto más, mañana mismo me cambio de árbol y ojalá que los tigres dientes de sable aprendan a escalar árboles de una puñetera vez.
miércoles, 4 de febrero de 2015
BESOS
Besos, besos y más besos. ¿Qué posee esa
bandeja que has puesto frente a mí para hurgar tanto en mis recuerdos?
Besos dulces de fresa, estampados en un frío diciembre bajo el Sol; ácidos como arándanos, extraídos un cálido mayo con promesas que más tarde o más temprano cumplí.
Algunos fueron enormes, como fresones; misteriosos, dejando cierta incertidumbre en tu mirada y arrancando alguna que otra lágrima de hiel.
Besos tuve que me quitaron el sueño durante interminables noches y me hicieron brincar de gozo el corazón; furtivos, cautelosos, inexpertos.
Y besos frustrados...y traidores...y no quiero recordar más...
Esa bandeja me gusta, me hace recordar. Me comeré todas sus frutas, una tras otra, mientras te miro; me comeré uno tras otro todos los besos que pueblan mis recuerdos.
Besos dulces de fresa, estampados en un frío diciembre bajo el Sol; ácidos como arándanos, extraídos un cálido mayo con promesas que más tarde o más temprano cumplí.
Algunos fueron enormes, como fresones; misteriosos, dejando cierta incertidumbre en tu mirada y arrancando alguna que otra lágrima de hiel.
Besos tuve que me quitaron el sueño durante interminables noches y me hicieron brincar de gozo el corazón; furtivos, cautelosos, inexpertos.
Y besos frustrados...y traidores...y no quiero recordar más...
Esa bandeja me gusta, me hace recordar. Me comeré todas sus frutas, una tras otra, mientras te miro; me comeré uno tras otro todos los besos que pueblan mis recuerdos.
martes, 27 de enero de 2015
NADA
El silencio le hablaba: “¿Va a tomar algo el señor?”.
“Por supuesto, un Bourbon”, respondió.
“Buena elección señor”, sonrió el no-barman mientras escanciaba el licor en la copa. El cliente se llevó su mano vacía a la boca y tomó un trago; dirigió su mirada hacia la mesa deshabitada y saludó con una sonrisa.
“Sírvale una copa a esa chica”.
“El señor es todo un caballero”,respondió elegantemente el barman mientras obedecía al instante la orden. “¿Sabes ? -dijo el cliente- Me encanta este lugar: excelente servicio, chicas guapas...y mucha tranquilidad”. “Me alegra escucharle decir eso, señor”, le sonrió el silencio mientras pasaba un trapo fugaz sobre la barra. “Nos alegra que un gran cliente como usted se sienta aquí a gusto”
Mientras sostenía sumirada con la vacía mirada en la solitaria mesa, el cliente sonrió. “Creo que tengo plan para hoy. Si, creo que tengo plan”. La nada le sonrió guiñandole un ojo con cierta complicidad.
“Buena chica -le dijo-, también es cliente usual de aquí; creo que congeniarán bastante, señor. Le deseo suerte”.
El cliente sonrió mientras apuntaba al no-barman con su dedo índice agradeciéndole el comentario; Pidió otra copa de nada y tomándola en sus manos se levantó y se dirigió hacia la mesa, la voz del no-barman le acompañó: “...Y no olvide el señor que siempre estaremos aquí para usted...”
Soledad. Vacío. Nada
miércoles, 14 de enero de 2015
DE AQUÍ PARA ALLÁ
Dicen que esto es vida
pero, sinceramente, a mí no me lo parece. Vamos de aquí para allá sin rumbo
fijo,buscando un tierra, un lugar que quiera acogernos y que nunca aparece.
Estoy harto de ser huésped de bosques y praderas, de cobijarme bajo las estrellas
o el plomizo Sol, de ser regado por la lluvia y congelado por la nieve.
En las eternas noches, al calor de la hoguera, mientras comemos y bebemos, contamos viejas historias que nos hacen olvidar lo que somos...aunque tan solo sea por unas horas.
¡Dicen que esto es vida ! pero yo bien que la cambiaría por otra; por una cabaña, por ejemplo, junto a una mujer y un niño que alegre el hogar y que de sentido a cada amanecer del día.
¿Dicen que esto es vida? Estamos hartos de ser como el viento, de aquí para allá, como antes dije, sin rumbo y sin aliento y sin un lugar fijo en el que reposar o morir.
Me gustaría ser como el mar, descansar de una vez por todas...donde debo estar.
En las eternas noches, al calor de la hoguera, mientras comemos y bebemos, contamos viejas historias que nos hacen olvidar lo que somos...aunque tan solo sea por unas horas.
¡Dicen que esto es vida ! pero yo bien que la cambiaría por otra; por una cabaña, por ejemplo, junto a una mujer y un niño que alegre el hogar y que de sentido a cada amanecer del día.
¿Dicen que esto es vida? Estamos hartos de ser como el viento, de aquí para allá, como antes dije, sin rumbo y sin aliento y sin un lugar fijo en el que reposar o morir.
Me gustaría ser como el mar, descansar de una vez por todas...donde debo estar.
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